¿Es seguro Cabarete? La respuesta honesta de un chofer local
Lo que de verdad le pasa a los visitantes aquí, lo que casi nunca pasa y las cuatro costumbres que hacen que un viaje sea aburrido en el buen sentido.
La respuesta corta
Cabarete es un pueblo turístico pequeño donde viven todo el año miles de europeos, canadienses y estadounidenses, muchos con hijos en las escuelas del pueblo. El crimen violento contra visitantes es raro. Lo que sí pasa es el robo de oportunidad: un teléfono encima de la toalla, una cartera colgada del espaldar de la silla, un carro alquilado con la laptop a la vista. Casi todas las malas historias que cuenta un visitante empiezan con algo que dejó solo.
La playa de noche
La calle principal con los restaurantes y los bares tiene movimiento y luz hasta tarde, y caminarla es lo normal. Los tramos de arena oscuros entre negocio y negocio son otra cosa: sin luz, sin gente y sin razón para estar ahí. La regla que sigue el que vive aquí es simple, quédate donde hay luz y hay gente.
Motoconchos
Las motos son el transporte diario y los choferes conocen las calles. También es cierto que casi nunca cargan casco para el pasajero, que montan dos y tres personas y que la carretera se comparte con camiones. Los accidentes de tránsito, no la delincuencia, son el riesgo real para un visitante en este país. Si vas a coger uno, cógelo de día, sobrio y solo.
Taxis y choferes
No hay taxímetro, así que la tarifa es la que se acuerde. El problema no es el peligro, es la conversación del precio a las once de la noche con las maletas en la mano. Acordar la tarifa antes de montarse, o reservar chofer con anticipación, elimina el asunto completo. Uses a quien uses, de noche importa poder identificar el vehículo y a la persona.
Dinero y cajeros
Usa cajeros dentro de un banco o de un supermercado y de día, en vez de una máquina en la calle de noche. Carga el efectivo que vas a gastar y deja el resto en la caja fuerte del hotel. La clonación de tarjetas existe aquí como en todas partes; la tarjeta que solo sale de tu mano en un mostrador que puedes ver es la que no da problemas.
La carretera al aeropuerto
La vía de la costa entre Puerto Plata, Sosúa y Cabarete está asfaltada y con movimiento de día. De noche tiene tramos sin luz, motoristas sin luces y algún animal. Es un viaje rutinario para quien lo hace todos los días e incómodo para un visitante en un carro alquilado en su primera noche. Esa es la razón principal por la que quien llega de madrugada reserva chofer.
Agua, sol y mar
Lo que más suele dañar un viaje aquí no tiene nada de criminal. Toma agua embotellada, respeta el sol entre las once y las tres, y hazle caso a las banderas de la playa: Playa Encuentro y Playa Grande tienen corrientes de verdad, y el mismo oleaje que las hizo famosas es el que agarra desprevenida a la gente.
Lo que le decimos a cada pasajero
Ten un número guardado antes de aterrizar, acuerda los precios antes de montarte, no dejes nada en la arena mientras te bañas y de noche busca luz y compañía. Con esas cuatro cosas Cabarete es lo que parece: un pueblo pequeño, amable y con viento, al que la mayoría de los visitantes vuelve.